La reversibilidad entendida como la “capacidad para volver a un punto de partida o a una situación inicial, cuando se realiza una acción física o una acción mental” (Furth, pag. 62), constituye una herramienta o forma de conocer, clave en la comprensión de los procesos.
Como estrategia cognitiva, la reversibilidad actúa de la siguiente manera: alcanzando un estado final después de haber realizado una acción física o una acción mental, debe ser posible retorno al correspondiente estado inicial, asumiendo, en sentido inverso, los elementos del proceso que habían permitido cumplir la acción (física) o la operación (mental) en su etapa inicial; en la acción de “devolverse” debe lograrse la comprensión de las nuevas relaciones que aparezcan y de la forma diferente en que se manifiesten las antiguas, dándole así a la acción su verdadero sentido.
Es posible afirmar, entonces, que quien no es capaz de devolverse, no conoce o conoce de un modo incompleto lo real y lo ideal; dicho en otros términos, quien es capaz de devolverse está en condiciones de acceder y consolidar un pensamiento formal.
Denominamos de esta forma a la descripción de situaciones reales, en las cuales es posible identificar elementos que se interrelacionan y a través del encuentro de relaciones nuevas, proponer soluciones para el problema planteado.
La elaboración de procesos en este sentido, constituye una excelente oportunidad para analizar, comparar, sintetizar, discurrir, intuir, ensayar…. En fin, para ejercitar la capacidad de pensar.
En esta actividad se debe procurar que los estudiantes construyan y propongan sus propios procesos, pero además que los describan, ojala en forma escrita.
Un aspecto importante de la psicología pedagógica de la escuela soviética está
Constituida por la llamada “Teoría de la formación por etapas de las acciones mentales” (Talizina, pag. 57-147). Dicha teoría desarrolla, entre otros, un punto de vista acerca de la formación de las principales características de las acciones que los sujetos cumplen; en este sentido, se asume que la forma de la acción da cuenta de la medida de su interiorización, es decir, de la manera como se recorre el camino de su transformación externa o material e interna o mental.
Para la escuela soviética, la acción se manifiesta en tres formas fundamentales. La material, la verbal externa y la mental, presentándose de esta manera la forma verbal externa de las acciones como el puente o el nexo entre su forma material (o materializada) y su forma mental externa.
La forma verbal externa de la acción tiene como principal característica, la representación en forma verbal – oral o escrita de los objetos que intervienen en ella, y de las transformaciones que sufre dicho objeto durante el proceso que se cumple a través de la acción. Es decir, “el proceso de transformación del objeto transcurre también en forma verbal externa: en forma de razonamiento en voz alta o describiendo su marcha” (Talizina, pag. 61). De esta manera, cuando la acción se presenta en forma de realización verbal, tiene carácter desplegado y adquiere paulatinamente carácter reducido, pero con un significado tal, que es posible la actualización, o la vuelta al carácter desplegado, cuando así se requiera.
Se trata de uno de los conceptos creados por Lev. S. Vigosky en relación con su ley genética general del desarrollo real niño y su desarrollo potencial (Wertsch, pp 75-92). En esta teoría, el desarrollo real se asume como el que puede determinarse a partir de la resolución independiente de problemas, mientras que el desarrollo potencial, más elevado, es el que queda determinado por la resolución de problemas con la guía del adulto o de compañeros mas adelantados.
Colocar al niño en la zona de desarrollo próximo significa, entonces, crear para él unas condiciones que le permitan, a partir del desarrollo que ya ha logrado, acceder a funciones que en el momento apenas comienzan a aparecer, y cumple taras cada vez mas más complejas. Se trata de establecer no cómo el niño llega a ser lo que es, sino cómo puede llegar a ser lo que aún no es (Wertsch, pag. 84).
Capacidad del pensamiento que se manifiesta en acciones que tienen que ver con:
• Ordenar ideas en la mente para llegar a conclusiones
• Dar justificaciones acerca de los procedimientos puestos en acción en el tratamiento de problemas
• Usar hechos conocidos, propiedades y relaciones para explicar ideas
• Rreconocer y encontrar patrones y regularidades
• Formular hipótesis, hacer conjeturas y elaborar conclusiones generales a partir de casos particulares
Estos procesos potencian la capacidad de pensar, le dan sentido a las matemáticas y van más allá de la simple memorización de reglas y algoritmos.